Un vino y unas tapas de Almería

Yo voy a apuntar una experiencia personal acerca de los vinos de Almería. Un día caluroso de verano, al mediodía, vamos a tomarnos unas tapitas al bar Nevada, en Almería, seguro que muchos paisanos lo conocen de sobra, por sus buenísimas tapas y por su gente. En esto que pedimos un par de copas de vino.

- ¿Qué vino os pongo? -nos preguntaron-.

- …pues un blanco fresquito, si tienes de Laujar mejor.

El dueño nos recomienda amablemente con ganas de complacer a sus clientes, deseosos de paladear un buen vino de Almería:

- Os voy a poner un vino que seguramente no habéis probado.

Y surge esa palabra tan musical:

- “un vigiriego”.

- ¿un vigi…qué? –le respondimos extrañados-.

- ..vi-gi-rie-go. También es de Laujar, pero de una uva especial. Mejor dicho es de Fuente Victoria, de una bodega al lado de Laujar (Bodega Fuente Victoria).

- Pues no se hable más, vamos a probarlo.

Y resultó magnífico, nos gustó mucho más que un vino de rueda o uno del Penedés. Además no veas que maridaje (¿se dice así?) con esa jibia en salsa o esas gambitas fritas del Nevada.

Como dijo aquel: “…se hace camino al andar…”, y también los vinos se conocen probándolos, sobretodo si se toman entre amigos.

Más adelante hablaremos algo sobre esta uva vigiriega, hasta entonces desconocida para mí.

One Comment

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  1. Posted febrero 16, 2008 at 9:21 pm | Permalink
    1

    Pues habrá que darse una vuelta por el Nevada y probarlo.

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